# Fisiocracia
Autores:
Gómez, Mateu , Espinoza, Sandoval, Galat
Agosto 2010
Durante el siglo XVIII de produjo en la Europa occidental, al principio lentamente y después de modo acelerado, la sustitución del pacto mercantilista entre las monarquías absolutas y los comerciantes emprendedores, por una nueva línea de pensamiento económico que concedía todo el protagonismo a la iniciativa y a la libertad individual. Que daría lugar al liberalismo, se aglutino tempranamente en Francia en torno a los fisiócratas, a los que se considera como los creadores de la primera escuela científica económica.
El principio fundamental de la fisiocracia era, de acuerdo con su etimología (poder de la naturaleza), el acatamiento de las leyes naturales. Según esta escuela económica, las únicas actividades que realmente aumentan la riqueza, que aportan un producto (producto neto), son la agricultura y las actividades extractivas (minería), mediante las cuales los hombres explotan la capacidad creadora de la tierra. La doctrina quedo resumida en la sentencia que luego se haría célebre: laissez faire, laissez passer, le monde va de lui-méme (dejad hacer, dejad pasar, el mundo camina por sí mismo). Los fisiócratas propugnaron la no intervención estatal en la vida económica, ya abrieron con ello la vía a la economía liberal.
La fisiocracia atacó duramente el mercantilismo, negando que el estado fuera tanto más rico cuanto más oro y plata poseyera; también se opuso a la creencia mercantilista de que la industria y del poder nacionales dependiesen de la industria y del comercio, no porque negara la necesidad de ambos, sino porque, como se ha dicho, consideraba que solo la tierra era capaz de generar un valor neto. La industria, en su opinión, solo transformaba los bienes que aquella producía. También e l comercio era considerado como una actividad improductiva, ya que se limitaba a intercambiar la riqueza ya existente. Los productos agrícolas debían venderse a precios altos y los transformados a precios bajos, ya que una elevación en la renta agrícola significaría una elevación en el producto neto.
Los fisiócratas distinguían dos clases, la productiva (agricultores) y la estéril (no agricultores), y reconocían además a los propietarios de la tierra el derecho a obtener una renta de esta, ya que sus antepasados las habían preparado para la agricultura. Además, sostuvieron que el sistema tributario debía basarse en un único impuesto territorial, suprimiendo todos los demás impuestos, que en aquella época, por su diversidad y por la presión fiscal, oprimían a la economía francesa.
# Quesnay, François:
Fue el principal representante de la fisiocracia considerada la primera escuela sistemática de economía política.
Nació en Meré, cerca de Paris, el 4 de junio de 1964. Allí curso estudios de medicina, su principal actividad. Su contacto con los pensadores ilustrados despertó su interés por la economía, que consideraba parte integrante de la teoría social. En 1758 publico su obra fundamental, tableau économique (tabla económica), diagrama didáctico que representaba las relaciones entre las diferentes clases económicas y sociales. Punto básico de doctrina era la afirmación de que la agricultura constituye la única actividad productiva real, ya que produce un excedente o producto neto que es luego transformado, pero no aumentado, por la industria y el comercio. Sobre esta base realizo un análisis general del proceso económico considerado como un sistema de equilibrio independiente, concepción que ejercía gran influencia sobre la teoría económica posterior.
Las ideas de Quesnay y del resto de los fisiócratas respondían fundamentalmente a la convicción de que las leyes económicas estaban determinadas por el –orden natural- establecido por Dios. Era preciso, por tanto, frente a las tesis mercantilistas, permitir que las actividades económicas siguieran su curso sin ningún tipo de intervención estatal, de acuerdo con el lema (laissez faire, laissez passer), “dejad hacer, dejad pasar”; atribuido bien al propio Quesnay o a Jean de Gournay.
François Quesnay murió en Versalles (Francia), el 16 de diciembre de 1774.
Los fisiócratas consideraban que había un orden natural para todas las cosas, incluyendo la sociedad y el sistema económico. La organización social está basada en el orden económico -idea materialista desarrollada posteriormente por Marx- y si la organización económica es acorde con el Orden Natural se consigue una armonía perfecta, necesaria para la felicidad y el crecimiento de la humanidad. La palabra "fisiocracia" proviene del griego physis, naturaleza, y significa el gobierno del orden natural.
Según los autores de la fisiocracia, existe una ordenación natural o ideal de todas las cosas, impuesta por Dios y que el hombre puede descubrir. Por lo tanto, el objetivo de todos los estudios científicos era descubrir las leyes que rigen los fenómenos.
Para conseguir esa armonía hay que abstenerse de entorpecerla con reglamentaciones arbitrarias. Hay que dar libertad de actuación a los hombres, cuya naturaleza les impulsa a ese orden natural -idea precursora de la "mano oculta" de Adam Smith. La expresión laissez-faire, laissez passer, “dejad hacer, dejad pasar” fue acuñada precisamente por un fisiócrata, Vincent de Gournay.
La actividad económica debe regirse por tres reglas:
1. Derecho a la propiedad, derivado del Orden Natural.
2. Libertad para que el hombre encuentre el camino que le es más ventajoso.
3. Seguridad en el disfrute de la propiedad y la libertad.
Sin embargo, como dice Quesnay, «las leyes humanas no son tan perfectas como las del autor de la naturaleza». Se «pone de manifiesto que las leyes positivas pueden apartarse de las reglas inmutables de la justicia y del orden natural más ventajoso para la sociedad». Si la ley positiva no concuerda con la natural es imposible lograr los dones del orden natural, por eso para Quesnay «la primera ley positiva, la ley fundamental de todas las demás leyes positivas, es la institución de la instrucción pública y privada de las leyes del orden natural».
#Tabla económica de Quesnay: Fue la publicación más importante de la Escuela Fisiocrática (1758), en la que Quesnay formulo su esquema de circulación de la riqueza entre las distintas clases sociales. En primer lugar, distingue tres clases sociales principales: la clase productiva, integrada por los agricultores, pescadores y mineros: la clase propietaria, formada por los propietarios del suelo y la clase estéril, compuesta por el comercio, la industria, los profesionales liberales, etc. Para Quesnay la fuente de la riqueza está en la primera de las clases mencionadas, la de los productos que están relacionados con los frutos de la naturaleza y los extraen cultivando el suelo, criando al ganado, pescando en los mares y explotando las minas.
La importancia de la tabla de Quesnay radicaba en su idea de que sólo la clase agrícola era capaz de producir un excedente económico, o producto neto. El Estado podía utilizar este excedente para aumentar el flujo de bienes y de dinero o podía cobrar impuestos para financiar sus gastos. El resto de las actividades como las manufacturas eran consideradas estériles porque no creaban riqueza sino que sólo transformaban los productos de la clase productiva. Este principio fisiocrático era contrario a las ideas mercantilistas. Si la industria no crea riqueza, es inútil que el Estado intente aumentar la riqueza de la sociedad dirigiendo y regulando la actividad económica.
#David Hume:
Los fisiócratas eran racionalistas que querían encontrar verdades evidentes, a la luz de la razón. Hume era un empírico que practicaba el método de la observación. Para él, todo conocimiento procede de dos diferentes acontecimientos mentales, las impresiones (datos directos e inmediatos derivados de la experiencia sensorial) y las ideas (recuerdo de esas impresiones). Hume es el precursor del método científico moderno, el cual considera que la verdad científica es más bien un proceso que un dogma inmutable.
Hume fue el primero que hizo una gran distinción entre lo que es y lo que debería ser, o sea, entre las afirmaciones positivas y las normativas.
Los fisiócratas, al igual que Hume eran utilitarios, según esta doctrina filosófica el valor supremo es la utilidad y por lo tanto la afirmación "x es valioso" es sinónimo de "x es útil". Hume no creía en los derechos naturales y en vez del utilitarismo dogmático de los fisiócratas, se inclinaba más por el utilitarismo empírico. La propiedad privada merece ser apoyada, ya que es socialmente útil bajo las condiciones existentes, es decir, cuando los bienes son escasos y los hombres ponen sus propios intereses por encima del de los demás. Si esto fueses distinto, por ejemplo, si los hombres se preocuparan por los demás tanto como por sí mismos, la utilidad social y la propiedad privada desaparecerían.
Hume, al igual que los fisiócratas, apoya la distribución desigual de la propiedad. La igualdad perfecta puede parecer algo muy útil porque cuando nos apartamos de ella "quitamos al pobre más satisfacción que la que le damos al rico". Sin embargo, el coste social de la desigualdad perfecta sería prohibitivo, porque destruiría la laboriosidad y el ahorro, lo que llevaría a un empobrecimiento general. A diferencia de los mercantilistas, Hume, no estaba de acuerdo en que el comercio exterior fuese una estrategia para producir dinero, pero tampoco estaba de acuerdo con los fisiócratas quienes pensaban q éste comercio era un mal necesario.
Resaltó el papel del comercio exterior como promotor del desarrollo económico de un país.
Hume se encargó del tema que Keynes trata en su tratado bajo el título de “la difusión de los niveles de precios”. Con la ayuda de un análisis de la expansión, Hume saca la conclusión de q el incremento de la oferta monetaria elevará la producción y no sólo los precios. Pasó mucho tiempo para que ésta idea fuese aceptada ampliamente. Malthus y Ricardo discutieron esta idea, el primero se dispuso a aceptarla, pero Ricardo la criticaba, como la tradición ricardiana era la predominante, prevaleció durante mucho tiempo.
Éste análisis de Hume fue considerado con cierto rasgo mercantilista por Keynes. La defensa q hace Hume de los comerciantes era una tradición mercantilista, pero criticaba las teorías mercantilistas sobre el dinero, el interés y la balanza comercial.
Los puntos de vista acerca del papel económico de la clase de los terratenientes, eran muy distintos a los de los fisiócratas. Hume conocía a varios fisiócratas, y tenía una correspondencia con Turgot, con el cual debatió sobre las ventajas del impuesto único. En una carta escrita en 1769 se refirió a los fisiócratas como al “grupo de hombres más quiméricos y arrogantes de cuantos ahora existen”.
La filosofía utilitaria de Hume, su defensa del individualismo económico, su fe en la compatibilidad entre los intereses de los individuos y los de las naciones y su actitud crítica frente a las ideas mercantilistas y frente a las de los fisiócratas, fueron todas ellas compartidas por Smith. La principal diferencia existente entre ambos se encuentra en sus métodos respectivos. Hume había escogido el camino del empirismo, mientras en el pensamiento de Smith hay mucho de racionalismo abstracto y deductivo, unido en cierta proporción a un empirismo casual.
David Hume murió en Edimburgo el 25 de agosto de 1776, Smith, hizo el relato de sus últimos días.
Jean-Jacques Rousseau estudió diversos ámbitos de la filosofía social. El contrato social es una defensa clásica de la forma democrática de gobierno. Rousseau confiaba en la 'voluntad general' de un pueblo democrático, expresado en el voto de la mayoría, para adoptar las decisiones importantes. Esta confianza en la mayoría contrasta con las ideas de los filósofos que defendían los derechos individuales y minoritarios.
El contrato social, uno de los principales tratados políticos escritos por el pensador francés Jean-Jacques Rousseau. Publicada en 1762 en París bajo el título original de Du contrat social ou Principes du droit politique (Del contrato social o Principios de derecho político), en esta obra Rousseau expuso su forma de entender el necesario proceso creador de la convivencia social, basada en los principios de la democracia. Ésta queda establecida por medio de un convenio originario (el contrato social), alejado tanto de la fuerza como de la autoridad divina, que dará lugar a la unión del pueblo en torno a un verdadero cuerpo político: el Estado. Dicho pacto ha de ser adoptado libremente por todos y cada uno de los miembros de dicho cuerpo, de forma que cada individuo renuncie a su propia independencia inicial, con lo que vence a la inherente desigualdad natural para obtener así la auténtica igualdad ética y jurídica. El pueblo constituido en cuerpo político actúa de forma soberana por medio de la voluntad general, creadora a su vez de las leyes, que tienden a la consecución del bien común. El necesario poder ejecutivo (gobierno) estará supeditado a la ley emanada de la voluntad general.
Este ensayo, que pretendía formar parte de un prolijo estudio nunca finalizado, se enmarca en el imprescindible marco cultural de la Ilustración y su influencia posterior en la teoría política fue de tal importancia que lo sitúa en uno de los primeros lugares de la literatura moral y política de todos los tiempos.#Bibliografía:
*Enciclopedia Hispana (1999).
*Eco. Principios y conceptos, 2° edición (1997).
*Diccionario consultar de Economía.
* Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation.
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