sábado, 7 de agosto de 2010

Economía Antigua

Autores:
Balbuena Lorena
Gorosito Gimena
Herrera María Eugenia
Pulcinelli Maria Paula

INTRODUCCIÓN

¿Cómo las antiguas civilizaciones administraban su economía?

Hace 5.000 años atrás, la humanidad era muy distinta. Aun había mucho por descubrir y la tecnología precaria existente en esa época poco a poco se adaptaba según las necesidades de las sociedades.

La prehistoria nos ofrece datos pocos precisos sobre las invenciones del hombre. Entonces, debemos remontarnos a las civilizaciones antiguas, llegando hasta las modernas para recopilar información sobre nuestros orígenes; sobre como nuestros antepasados vivían en comunidad.

La civilización cuyo legado tiene relativa importancia, es la civilización sumeria, considerada como la primera en la historia.
A los pueblos griegos les debemos los grandes filósofos de la historia universal. Así como romanos, germanos y algunos otros pueblos de esas épocas dejaron huellas en nuestra actualidad.
De este modo, forman los pilares del mundo moderno. A través de victorias y fracasos, fue que lograron subsistir y el resultado se demuestra en la actualidad con grandes avances en cualquier aspecto.

Desde el punto de vista económico, el ingenio fue notable no solo por los filósofos griegos (como Platón o Aristóteles), sino también por los campesinos o agricultores; quienes crearon sistemas de riego; y también por la creación de la moneda como medio de cambio al 600 a.C. aproximadamente.

1.  BABILONIA


1.1.El Imperio de Babilonia

Babilonia fue un antiguo reino localizado en la región de Mesopotamia, situado entre los ríos Tigris y Éufrates, al sur de la actual Bagdad (Irak). Es conocido por ser una de las naciones más fuertes en aquella época por su poder y riquezas, las cuales se acrecentaron a tal punto que fomentó la creación de nuevas tecnologías y la necesidad de comenzar a utilizar por primera vez sistemas numéricos para referirse a la economía.
Se originó a partir de la ciudad estado de Babilonia, extendiéndose por Acad y Sumeria.
El país estaba compuesto por unas doce ciudades, rodeadas de pueblos y aldeas. A la cabeza de la estructura política estaba el rey, monarca absoluto que ejercía el poder legislativo, judicial y ejecutivo. Por debajo de él había un grupo de gobernadores y administradores selectos. Los alcaldes y los consejos de ancianos de la ciudad se ocupaban de la administración local.
En torno al 1728 a.C. llegó al trono el sexto miembro de esta dinastía, Hammurabi. Sucedió a su padre a la edad de entre 25 y 30 años. Antes de comenzar su febril campaña de conquistas, Hammurabi se dedicó a sentar las bases de su Imperio, recomponiéndolo social y económicamente.
En el año trigésimo primero de su reinado Hammurabi se autoproclamó Rey.
Durante su reinado, mandó construir canales, mejorar los sistemas de riego y edificar palacios y templos. Así mismo estableció alhóndigas, pero su contribución más relevante fue el Código de Hammurabi (se basaba en el criterio de “ojo por ojo” de los pueblos semíticos-, ofrecía protección a los mas débiles del abuso de los ricos y poderosos).

1.1.1.               Sumeria
Sumeria fue una región histórica del Oriente Medio que formaba la parte sur de la antigua Mesopotamia. La civilización sumeria está considerada como la primera y más antigua civilización del mundo. La procedencia de sus habitantes, los sumerios, es incierta y existen numerosas hipótesis: la más aceptada hoy en día es la que argumenta que no hubo una ruptura cultural con el período de Uruk y que por lo tanto no tuvieron que ver factores externos, como podían ser invasiones o migraciones de otros territorios lejanos.
                                                                                              
1.1.2 Administración y política
A fines del 4º milenio A.C. Sumeria se dividió en una docena de Ciudades estados independientes cuyos límites fueron definidos por medio de canales y mojones. Cada una estaba centrada en un templo dedicado al dios patrono particular de la ciudad y gobernado por un "patesi" o a veces por un rey. Los patesi eran sacerdotes supremos y jefes militares absolutos; controlaban la construcción de diques, canales de riego, templos y silos.
Los templos estaban ligados al poder estatal y sus riquezas eran usufructuadas por los soberanos, considerados intermediarios entre los dioses y los hombres.

1.1.3.               Agricultura y Ganadería
Los sumerios mantenían una producción de cebada, garbanzo, lentejas, mijo, trigo, nabo, dátiles, cebolla, ajo, lechuga, puerro y mostaza. También criaban ganado, cordero, cabra y puerco. Además de eso, usaban novillos como opción principal en el trabajo de carga y burros como animal de transporte. Los sumerios pescaban peces y cazaban aves gallináceas.
La agricultura sumeria dependía mucho del riego, efectuándose a través del uso de canales, estanques, diques y depósitos de agua.
Los sumerios inventaron el carruaje, al cual ataban onagros (burros salvajes). Las carrozas servían primariamente como medio de transporte, aunque en tiempo de guerra transportaban hachas de guerra y lanzas.
           
1.2.  El fin de Babilonia: la conquista persa
Durante el reinado de Nabónido, en la vecina Media se sucedió la inestabilidad. Un nuevo jefe llegó al principado de Anshan, vasallo del reino medo. Se hizo llamar Ciro II de Anshan, más conocido como Ciro el Grande.  ]En  559 a. C.,  el nuevo rey se declaró independiente de Media, lo que supuso la guerra. No sólo consiguió mantener la independencia del principado, sino que en 550 a. C. tomó la capital meda, Ecbatana, convirtiéndose así en el nuevo monarca de toda la región. A continuación Ciro se lanzó a la conquista del reino de Lidia, en Asia Menor, cuya conquista completó en el 547 a. C.
Durante estas campañas Nabónido de babilonia se mantuvo inactivo. Sin embargo, tras la caída de Lidia, buscó la alianza de Egipto contra el posible invasor. Ésta resultó inútil y en 539 a. C. Ciro atacaba la capital babilónica.
Con la conquista persa terminó la historia de Babilonia como reino independiente. Otros rebeldes y jefes locales posteriores tomarían el título de Rey de Babilonia, pero no se trató más que de actos ceremoniales o de rebeldía frente al poder central.


2.  GRECIA

El país que actualmente se denomina Grecia se conocía antiguamente como Hélade, estaba fragmentado en numerosas polis.
La civilización griega tuvo un fuerte desarrollo en el campo filosófico. Se la suele llamar "la cuna de la civilización occidental" ya que sus grandes pensadores fueron los que desarrollaron los primeros conceptos de "átomo" y su arte, se caracterizó por la construcción de templos con grandes pilares y techos triangulares; en la música destacaron sus danzas folclóricas.
2.1.  Economía
La economía en la Antigua Grecia se caracterizaba por la gran importancia de la agricultura, acrecentada todavía más por la pobreza relativa de los campos de cultivo de la geografía de Grecia. A comienzos del siglo VI a. C., se desarrollaron la artesanía y el comercio, que fueron cada vez más importantes en el periodo clásico.

2.1.1.               Agricultura
Fue la base de la economía de la Antigua Grecia. La agricultura griega estuvo basada en los tres tipos de plantaciones mediterráneas básicas: cereales, olivos y viñas.
Además, la dieta se complementaba con el cultivo de hierbas, vegetales y plantas productoras de aceite. Las especies más comunes entre los ganados eran las ovejas y las cabras. Se llevó a cabo la apicultura con la finalidad de obtener la miel, que era la única fuente conocida para obtener el azúcar.
La madera fue explotada de forma intensiva. Primero se utilizó con fines domésticos, pero luego se dedicó también a la construcción de barcos.
Un 80% de la población griega estaba dedicada a ella.

2.1.2.               Artesanía
Tareas como el tejido o la preparación de pan eran realizadas solamente por mujeres antes del siglo VI a. C. Con el crecimiento del comercio comenzó a utilizarse mucho la mano de obra de los esclavos en las artesanías.
Por otro lado, el trabajo con el metal, el cuero, la madera o la arcilla eran actividades especializadas que sí que se llevaban a cabo en talleres especializados.
Parte de la producción se dedicaba al uso doméstico (platos, vasijas, lámparas de aceite, etc.) o para usos comerciales, y el resto se dedicaba a funciones religiosas o artísticas.
La alfarería en la Antigua Grecia era a menudo realizada por esclavos.

2.1.3.               Comercio
Las áreas geográficas en las que los griegos encontraban el trigo que necesitaban eran Cirenaica, Egipto, Italia y las regiones que rodean el Mar Negro.
Además del grano, se importaron productos como el papiro, especias, productos manufacturados, metales y materiales de construcción de naves como la madera, el lino o resina. Por otra parte, las ciudades griegas exportaban vino, cerámicas y aceite de oliva. Atenas vendía el mármol que extraía de la montaña de Penteli, así como monedas de plata.
El comercio en la Antigua Grecia era una actividad libre en la que el estado sólo controlaba el suministro de grano.

2.1.4.               Moneda
La acuñación de monedas comenzó en Lidia alrededor del año 600 a. C.
La técnica de acuñación de monedas llegó a Grecia alrededor del año 550 a. C., y comenzó por ciudades comerciales costeras como Egina o Atenas. Su uso se extendió con el paso del tiempo.
Las primeras monedas estaban compuestas de una aleación de oro y plata y luego aparecieron las de plata pura, que era el metal valioso más común de la región. A partir del siglo V a. C., comenzarían a acuñarse monedas realizadas en bronce.
Las monedas más famosas de la antigüedad griega fueron los "búhos atenienses", que todavía hoy se utilizan para ilustrar la moneda de euro que es acuñada en Grecia.
Las monedas tenían varios usos en el mundo griego:
  • Servían como dinero o para realizar intercambios comerciales
  • Eran una fuente de ingresos
  • Servían como una forma de almacenar metales preciosos
  • La producción de moneda propia suponía para la ciudad-estado que la llevaba a cabo un cierto prestigio frente a la que no era capaz de hacerlo.

2.2.  Jenofonte y el liderazgo
Fue un historiador, militar y filósofo griego, conocido por sus escritos sobre la cultura e historia de Grecia.
Uno de los elementos más importantes en operaciones eficientes, según Jenofonte, era el buen liderazgo. Sostenía que el orgullo y las recompensas eran más eficaces para lograr un mejor rendimiento de la gente que el castigo. Jenofonte señalo que la tripulación de una galera debidamente guiada podía hacer un viaje en la mitad del tiempo que le tomaba a una tripulación mal conducida y los hombres estarían más contentos y serian más entusiastas con respecto a su rendimiento.
En la Anabasis, Jenofonte comandaba la retaguardia. Urgía a sus hoplitas (soldados) a tomar las montañas para asegurar las cumbres que miraban a un estrecho pasaje por el cual los griegos debían pasar su retirada. Uno de los soldados comunes señalo que era fácil para Jenofonte urgirlos, puesto que montaba un caballo; mientras que los soldados de infantería, soportaban la verdadera carga. Jenofonte se bajo del caballo, tomo el pesado escudo del hombre y comenzó a subir la montaña. Este principio, que los oficiales no deben pedir a sus hombres que hagan lo que ellos mismos no están dispuestos a hacer, es aun, un precepto de liderazgo militar exitoso.

2.3.  Platón y sus aportes a la economía
Él no definió en ningún momento el concepto de Economía, pero planteó la problemática económica.
Para analizar la justicia se remite al origen de la polis: surge porque el hombre es un animal social que depende de otro para satisfacer sus necesidades. Estas necesidades son la base de la polis para Platón, pues existe una interdependencia entre los individuos.
Platón clasifica las necesidades en básicas y superfluas. Divide a las necesidades básicas en tres: alimento, habitación y vestido.
Para Platón la ciudad sana es aquella en la que sus habitantes viven del producto de la tierra, trabajan, sin necesidad de guerra y sin pobreza. Los individuos se dedican sólo a satisfacer las necesidades primarias, y la satisfacción de las mismas requerirá una asociación entre pocas personas. Es el surgimiento de la familia.
Cuando las necesidades se incrementan, el número de individuos necesarios será mayor, y, la asociación que surge es la polis. En esta asociación unos se ocuparán de una actividad, y otros de la otra. Es así como surge la división del trabajo.
Las necesidades superfluas son las que aparecen con los deseos ilimitados de bienes y servicios.
La ciudad es injusta cuando los individuos se alejan de las necesidades primarias y se preocupan de satisfacer las secundarias. Surge entonces la ambición, el lujo, el deseo por una vida voluptuosa. Como consecuencia al apartarse de la vida del orden natural, dice Platón, comienza a surgir la guerra y la pobreza.
Platón establece que las necesidades son limitadas y que la injusticia aparece en las ciudades cuando el hombre no se conforma con satisfacerlas sino que busca la satisfacción de los deseos, que son ilimitados, y termina considerándolos necesidades reales.

La teoría del dinero de Platón, es una teoría nominalista ya que el dinero surge como un medio para materializar el cambio; es decir que no tiene valor en sí, es sólo un signo o un símbolo.
Platón, además sostiene que para ser feliz se debe ser virtuoso, y que en la Riqueza la virtud se encuentra en la moderación.

2.4.  Aristóteles: El sentido de la Justicia
Aristóteles quiere el bien para la comunidad y en ese sentido resalta el ejercicio de la justicia como una actitud contraria a la injusticia. Esta virtud - la justicia - sólo puede ser efectuada si los ciudadanos de la comunidad tienen conciencia de compromiso con la misma, si tienen conciencia y madurez ciudadanas, de tal manera que no busquen el bien individual, sino el de la comunidad; no el bien particular sino el general.
Aristóteles distingue en la justicia dos modos de virtud: total y parcial. Cuando se refiere a la justicia total habla de virtud en general, pero cuando se manifiesta sobre la justicia parcial, habla de la justicia como una virtud entre otras. Para esto, Aristóteles plantea dos tipos de justicia parcial: la justicia conmutativa y la justicia distributiva. En el caso de la justicia conmutativa, Aristóteles analiza las transacciones voluntarias o involuntarias. Aparte de la justicia conmutativa, Aristóteles también habla de la justicia distributiva de los bienes. El criterio de distribución en este caso, es la justicia según las necesidades.
Si no existe una ley reguladora tampoco existe la justicia y ni siquiera la injusticia es reconocida como tal,  porque la justicia supone personas cuyas relaciones están reguladas por una ley, y la ley se aplica a situaciones en la que es posible la injusticia, pues la justicia es el discernimiento entre lo justo y lo injusto. En ese sentido la justicia va de acuerdo con la ley, y si algún ciudadano la quebranta, tienta contra la misma y puede ser juzgado de injusto.


3.  IMPERIO ROMANO

3.1.     Economía
La economía del Imperio Romano era la propia de un imperio esclavista; los esclavos trabajaban obviamente de forma gratuita, lo cual producía una enorme riqueza. Las diferentes ciudades y provincias estaban conectadas por una red de comunicaciones, vías y puertos, que fomentaban el comercio notablemente. Aunque la vida se centraba en las ciudades, la mayoría de los habitantes vivían en el campo con un buen nivel, donde cultivaban la tierra y cuidaban el ganado. Los cultivos más importantes eran el trigo, la viña y los olivos, también árboles frutales, hortalizas, legumbres y lino. Los romanos mejoraron las técnicas agrícolas introdujeron el arado romano, molinos más eficaces, como el grano, el prensado de aceite, técnicas de regadío y el uso de abono.

El comercio agrícola libre cambió el panorama italiano, y por el siglo I a.C., las enormes haciendas dedicadas al cultivo de la vid, de los cereales y de la oliva propiedad de grandes terratenientes habían estrangulado a los pequeños agricultores, que no pudieron igualar el precio del grano importado. La anexión de Egipto, Sicilia y Cartago (actual Túnez) proporcionó un suministro continuo de cereales. A su vez, el aceite de oliva y el vino fueron las principales exportaciones de Italia.

El comercio romano fue el motor que condujo a la economía de finales de la República y principios del Imperio. Los romanos eran hombres de negocios y la longevidad de su imperio se debió a su comercio. Debido a que, ya en el último siglo de la República, la península italiana no podía mantener a una población tan numerosa solamente con los recursos locales, se importaban los productos necesarios para la manutención y el buen funcionamiento de la industria y la vida romana de las provincias donde se producían. Gracias a la denominada Paz Romana, el comercio se desarrolló en las condiciones más favorables. Así, la piratería y el bandidaje, que habían supuesto serias amenazas para el comercio, habían sido eliminados casi por completo. Pero la Paz romana no sólo hizo posible el auge del comercio hasta cotas nunca antes vistas, sino que provocó un espectacular crecimiento demográfico.
La mayoría de los esclavos en la antigua Roma se adquirían a través de las guerras, los ejércitos romanos llevan los prisioneros de vuelta como parte de la recompensa de la guerra.
Los esclavos eran propiedad absoluta de su dueño. Si no conservaban los lazos de fidelidad a sus casas eran llamados libertos ingratos. Ejercían mayoritariamente la labor de comerciantes o artesanos, y en menor medida de maestros romanos, gramáticos, banqueros o médicos, que no tenían la remuneración. La economía romana, como su sociedad, dependían del trabajo de esclavos, que eran fundamentales en los latifundios, minas e industrias.

3.2.  El imperio romano como entidad económica
En los últimos tiempos de la republica, el poder romano unía todos los pueblos de la cuenca mediterránea. Lo que antes había sido el mundo conocido, era ahora Roma. Pero, a medida que iban sometiéndose los más lejanos países, volaba la fantasía más allá de sus fronteras. Precisamente en la época en que el imperio romano adquiría mayor extensión, ocurríosles a algunos pensadores que la Tierra era una pequeña estrella entre las estrellas, un astro perdido entre el infinito. Y aun cuando la experiencia solo acertara a establecer una imagen imprecisa, la inteligencia se atrevió a trazar las líneas más importantes. Ya entonces en la Tierra para muchos una esfera con dos zonas polares cubiertas de hielo, una zona tórrida, en la que reinaban temperaturas muy elevadas, y dos zonas templadas que servían de habitación al hombre. En una de las ultimas, en la austral, hallaban se hombres de otra raza, que avanzaban en son de guerra contra los romanos; en la zona templada del Norte, que se estrecha hacia el polo y se ensancha hacia los lados, el Imperio romano solo ocupaba una pequeña parte. Pero todas estas concepciones suscitaron muy escasos afanes de investigación. Algo más vivo fue anhelo hacia la India, a cuyo país trato de aproximarse Roma mediante la guerra de los Partos. Como a los españoles el oro de América, así trajo a los antiguos el oro de aquella India cuya naturaleza ofrecía en abundancia leche miel, aceite y vino y donde vivía una generación feliz en las profundidades de los bosques. Cuando los antiguos veían hundirse el Sol, más grande que nunca, al otro lado de las Columnas de Hércules, soñaban con las islas de bienaventuranza situadas en el Océano, y con un paraíso que había de estar emplazado en los confines del Oeste. Sin embargo, no surgió ningún Colon.
Los romanos habían avanzado en numerosas ocasiones hasta los límites del mundo habitado. Las regiones desoladas del Norte, los desiertos del Este y el Sur eran, en más de un paraje, vecinos de Roma. Raras veces se contentaron los romanos con visitar extraños países y traficar con ellos; por lo común, viajeros y mercaderes romanos seguían las huellas de las cohortes. Y así se extendió no solo el hombre romano, sino la Sangre de Roma en Asia, África, Dalia, Germania, las Galias y Bretaña. Y mientras los romanos solo en contados casos lograron imprimir su sello de modo duradero en los distritos rurales, transformaron, en cambio, radicalmente las ciudades. El comercio y el tráfico repitieron en ellas la escena que Italia había vivido en pequeño. Cada vez más intima la mezcla de las propiedades morales, lingüísticas, religiosas, indumentarias y bélicas, así como relativas a la organización económica.

3.3.  Fin de la edad antigua desde el punto de vista económico
El fin de la edad antigua ofrece un cuadro variado desde el punto de vista de la economía. Los territorios romano – orientales conservan un sistema bien estructurado de entidades económicas.
La hacienda del estado y del comercio perduraron pesar de todas las perturbaciones. Los países romano occidentales iniciaron una rápida decadencia: los monarcas no pueden ya contar con un comercio regularizado y nuevamente se ensaya la producción de todo lo que se necesita dentro de cada pequeño territorio. Las necesidades se han reducido considerablemente para la mayoría de los individuos y pueden hallar satisfacción en organizaciones económicas de corto radio.
Así se aprecia que junto a municipios aparecen en todas partes señores que o bien se incorporan a los reinos existentes o bien se constituyen en pequeños reinos. Sobre la base de la organización que decae, fórmense nuevos grupos más íntimamente unidos, mientras que la conexión económica de los habitantes de la tierra entre si, disminuye considerablemente.
Todavía algún tiempo y los dominadores del norte irrumpen y penetran cada vez mas en el occidente romano para poner finalmente a Italia en mas estrecha relación con los centros económicos y políticos de la Europa central; oriente conservo aun su autonomía, peor le amenazaba igual destino, las potencias económicas centro – europeas trataron de formar nuevos reinos en los territorios del oriente romano y príncipes centro europeos rigieron también en los países del imperio romano oriental que se extinguía.

3.4.  Decadencia de la economía romana
Entre sus principales causas de la caída están:
  • La anarquía interior se sumo a las invasiones. La guerra de los pretendientes al imperio, dejaron ruinas por todas partes.
  • El cúmulo de miserias, a las cuales vinieron a sumarse también terribles calamidades naturales.
  • Crisis de Producción y Circulación, crisis monetaria y de carestía de la vida, despoblación y ruina general.
  • Los campos son abandonados por los campesinos que han escapado a la matanza y que se refugian tras las murallas.
  • En las ciudades, las industrias y los oficios agonizan los peligros que amenazan el tráfico continental y marítimo asestan al gran comercio un golpe casi mortal.
  • Las clases ricas y medias, las de los propietarios territoriales de los industriales y de los comerciantes son las más duramente afectadas, y ellas son las que han sido las verdaderas obreras de la prosperidad económica.
  • Los impuestos, no suministran al tesoro los recursos que necesitan la riqueza pública, y la riqueza privada.

Por último, el gobierno imperial creyó que podría dominar la crisis económica que sufría el mundo romano con remedios que resultaron peores que el mismo mal.


4.  FEUDALISMO

El Feudalismo fue un sistema contractual de relaciones políticas y militares entre los miembros de la nobleza de Europa Occidental durante la Edad Media.
El feudalismo se caracterizó por contratos donde un señor y un vasallo intercambiaban tierras y trabajos a cambio de una prestación política y militar.
El feudalismo unía la prestación política y militara la posesión de tierras con el objetivo de preservar a la Europa Medieval de su desintegración en innumerables señoríos independientes tras el hundimiento del Imperio Carolingio.

4.1.  Orígenes
En el siglo V el Imperio Romano fue conquistado por los pueblos germanos, pusieron fin al ejército profesional romano y lo reemplazaron por sus propios ejércitos formados por guerrero. Éstos vivían de la tierra y combatían a pie, de modo que no era necesario utilizar la caballería. Pero cuando los musulmanes, vikingos y magiares invadieron Europa en los siglos VIII, IX y X los germanos se vieron incapaces de enfrentarse a sus ejércitos debido a que éstos se desplazaban con gran rapidez. Fue así que Carlos Martel en Galia, Alfredo el Grande en Inglaterra y Enrique el Pajarero en Germania cedieron caballos a sus tropas con el fin de que éstas puedan enfrentarse a sus invasores.
Carlos Martel, con el fin de apoyar a su tropa de caballería, le otorgó fincas. Estas tierras, denominadas ‘beneficios’, eran cedidas mientras durara la prestación de los soldados. Éstos, a su vez, fueron llamados ‘vasallos’ (término derivado de una palabra gaélica que significaba sirviente).
Sin embargo, los vasallos, soldados selectos de los que los gobernantes Carolingios se rodeaban, se convirtieron en modelos para los nobles que seguían a la corte. Con la desintegración del Imperio Carolingio en el siglo IX muchos personajes poderosos se esforzaron por constituir sus propios grupos de vasallos dotados de montura, a los que ofrecían beneficios a cambio de su servicio.

4.2.  Feudalismo Clásico
Esta relación que comenzó hacia el siglo VIII fue conocido como Feudalismo Carolingio, pero fue sólo hacia el año 1000 cuando el término ‘feudo’ comenzó a emplearse en sustitución de ‘beneficio’. A partir de este momento se aceptaba que las tierras entregadas al vasallo eran hereditarias, con la condición de que el heredero que las recibiera fuera grato al señor y pagara un impuesto de herencia llamado ‘socorro’. El vasallo no sólo prestaba el obligado juramento de fidelidad a su señor, sino también un juramento especial de homenaje al señor feudal, el cual le investía con un feudo. El feudalismo se convirtió en una institución tanto política como militar, basada en una relación contractual entre dos personas individuales, las cuales mantenían sus respectivos derechos sobre el feudo.

4.3.  Causas de la aparición del sistema feudal
La guerra y el fracaso del Imperio Carolingio crearon e hicieron necesaria la existencia del régimen feudal. La desaparición del Imperio amenazó con sumir a Europa en una situación de anarquía: cientos de señores individuales gobernaban a sus pueblos con independencia respecto de cualquier autoridad soberana. Los vínculos feudales devolvieron cierta unidad, donde los señores renunciaban a parte de su libertad, lo que era necesario para lograr una cooperación eficaz. Dirigidos por sus señores feudales, los vasallos pudieron defenderse de sus enemigos, y más tarde crearon principados feudales de cierta importancia y complejidad. Una vez que el feudalismo demostró su utilidad local reyes y emperadores lo adoptaron para fortalecer sus monarquías.

4.4.  La Francia Feudal
En el siglo XI, en Francia la dinastía de los Capetos controlaba de forma directa la zona vecina a la ciudad de París. Sin embargo, ya en el siglo XII, los monarcas franceses comenzaron a extender sus dominios sobre los territorios controlados por los señores feudales que, pese a ser vasallos del rey, gobernaban sus condados de forma independiente.
A lo largo del siglo XII, Francia se enfrentó a Inglaterra, para recuperar los territorios franceses que estaban bajo dominio de los ingleses. Finalmente, a principios del siglo XIII el rey Felipe II Augusto derrotó al rey inglés Juan Sin Tierra en la batalla de Bouvines (1214) y se adueñó de la mayor parte de sus posesiones en Francia.

4.5.  Trabajo Agrario
En la época feudal, la mayoría de la población era campesina. Su vida era muy dura, ya que trabajaban la tierra desde las primeras horas de la mañana hasta la puesta del sol. Algunos agricultores eran propietarios de las tierras que cultivaban, pero en la Alta Edad Media la mayoría eran siervos que obtenían del señor, o feudatario, terrenos de cultivo a cambio de una parte de la cosecha.
La agricultura medieval se encontraba muy atrasada y generaba escasos rendimientos. Se precisaba una gran extensión de tierra para obtener una producción suficiente que pudiera alimentar a la población. Además, tras la cosecha, había que dejar reposar los campos durante un año para que la tierra recuperase su riqueza natural.

4.6.  Los Burgos
Estos fueron poblaciones que aparecieron a mediados del año 1000. Sus habitantes, los burgueses, se dedicaban preferentemente al comercio y a la manufactura. El progresivo crecimiento urbano hizo que a partir del siglo XIII se construyeran nuevas murallas que ampliaban su perímetro y absorbían los Burgos, que se convertían en barrios de la ciudad.

4.7.  Decadencia
El feudalismo alcanzó el punto culminante de su desarrollo en el siglo XIII. Los señores tuvieron problemas para obtener las prestaciones que debían recibir. Los vasallos prefirieron realizar pagos en metálico a cambio de la ayuda militar debida a sus señores; a su vez éstos tendieron a preferir el dinero, que les permitía contratar tropas profesionales que en muchas ocasiones estaban mejor entrenadas y eran más disciplinadas que los vasallos. El resurgimiento de las tácticas de infantería y la introducción de nuevas armas, como el arco y la pica, hicieron que la caballería no fuera ya un factor decisivo para la guerra.

CONCLUSIÓN

Es asombroso lo que el hombre ha conseguido con el paso del tiempo…
La civilización sumeria nos ha dejado de herencia la escritura; base de la enseñanza, los griegos nos han brindado los grandes pensadores de la historia; los cuales aun son muy importantes en nuestros días.
Los romanos, su religión, sus creencias, su idioma; que esta diseminado por todas partes del mundo.

Varias comunidades, superándose consiguieron diferentes técnicas sobre como realizar el trabajo agrario, ganadero; así como también el trabajo metalúrgico, considerado de gran valor en esos tiempos.

Si consideramos que aunque había guerras, siempre estos pueblos se levantaron y se atrevieron a seguir, sus ganas de superarse siempre fueron más allá que cualquier obstáculo que pudiese llegar a existir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario